Cómo integré IA generativa en mi flujo de diseño sin perder mi voz creativa
Una reflexión honesta sobre el proceso de adoptar herramientas de IA como diseñador con más de una década de experiencia. Los miedos, los descubrimientos y lo que cambió para siempre.
Cuando empecé a experimentar con IA generativa, mi mayor miedo no era quedarme sin trabajo. Era perder mi voz.
Después de más de 10 años diseñando, tenía un estilo, una forma de resolver problemas visuales que era mía. ¿Qué pasaría si la IA me convertía en otro diseñador genérico más?
Spoiler: pasó lo contrario.
El primer experimento
Empecé con algo simple: generar variaciones de paletas de color para un proyecto de branding. En lugar de empezar desde cero en Figma, le pedí a la IA que me diera 20 opciones basadas en el brief del cliente. De esas 20, descarté 15 en segundos, pero las 5 restantes tenían combinaciones que yo nunca habría considerado.
Ahí entendí algo fundamental: la IA no reemplaza tu criterio. Lo amplifica.